Farmacognosia

Friday, April 28, 2006

HISTORIA DE LA FARMACOGNOSIA

HISTORIA DE LA FARMACOGNOSIA

¿ Cuándo, dentro de los miles de años correspondientes a la evolución de la humanidad, podemos situar el comienzo de la historia de la fitoterapia o del también llamado herbalismo?
En uno de los yacimientos más importantes de Neardentales, el de Shanidar, en el actual IRAK, se encontraron 8 especies diferentes de granos de polen alrededor del enterramiento del llamado “Hombre de Shanidar I”. 7 de esas 8 especies son utilizadas hoy en día en la medicina tradicional en todo el mundo. Entre ellas estaba la MILENRAMA (Achillea) MALVAVISCO (Altea) SENECIO, CENTAUREA, EFEDRA,. Es cierto que no hay razones definitivas que aseguren porque un hombre de neardental ( 60.000 a.c.) incluía esas plantas en sus rituales de enterramiento, pero sugiere que intentaban con ellas ejercer un efecto beneficioso sobre el hombre y que le reportaría la fortaleza necesaria en su viaje al otro mundo. Incluso el director de las excavaciones, el americano Ralph Solecki, sospecha que el hombre de Shanidar podía haber sido un chamán u hombre-medicina.

El ser humano desde su origen tuvo que aprender a cazar, vestirse y curarse para buscar la consecución de su bienestar desde una perspectiva “espiritual o científica”. Es evidente que esta tendencia, inherente al ser humano, está presente en todo momento y en donde ha existido alguna sociedad, por primitiva que ésta parezca. Estas sociedades practicaban de manera empírica y a base de prueba y error muchas de las disciplinas científicas actuales. Fueron “arquitectos” al construir chozas, “físicos” al dominar el fuego y “médicos” al curar los diversos males que les aquejaban. Este último aspecto llevó al desarrollo de otras disciplinas como la farmacia, la farmacología, la farmacognosia e indudablemente la medicina actual. El inicio de la historia de la farmacognosia es incierto. No obstante, podemos inferir como debió ser ésta. Si meditamos un poco y pensamos en nuestros ancestros, cazadores y recolectores nómadas, nos daremos cuenta de que para sobrevivir tenían que ser espectadores cuidadosos de la naturaleza. Se vieron en la necesidad de estudiar la conducta de los animales de presa para poder desarrollar estrategias de captura y acercarse a ellos sin que su presencia fuera percibida. Quizás al realizar esta actividad, de manera incidental observaron que algún animal con aspecto “enfermizo” consumía un determinado vegetal - una conducta extraña, como la de algunos perros al ingerir pasto- y a la postre sanaba. Esta conducta debió ser extraña en los animales de presa y con más razón llamaba la atención de los cazadores que conocían el comportamiento de sus presas. Probablemente, alguno de nuestros antepasados al sentirse enfermo imitó esa conducta del animal y sanó en el mejor de los casos, por medio del ensayo y error - Además de su condición de nómada recolector – fue seleccionando vegetales o animales que tenían la propiedad de sanar o mitigar el dolor, pero también de sustancias tóxicas que le podían producir alucinaciones o incluso la muerte. Estas últimas sustancias derivadas de plantas o animales ponzoñosos les fueron sin duda también útiles para la caza de animales o en sus conflictos tribales. Estos fenómenos aparentemente inexplicables - el poder curar o matar – fueron asociados con las nacientes creencias mágico-religiosas que ya debían estar más o menos desarrolladas para aquellos tiempos.

Con el paso de los años y el cambio de las tribus nómadas a sedentarias esos conocimientos, entre otros, se consolidaron y el desarrollo de un lenguaje estructurado permitió su difusión con mucha mayor eficacia; en tanto que la jerarquización de labores en las sociedades primitivas permitió que algunos integrantes del grupo comenzaran a especializarse en el manejo y utilización de plantas, animales y minerales con fines curativos. Probablemente, los primeros encargados de esta tarea hayan sido miembros del grupo que se encontraban imposibilitados para el ejercicio de funciones fundamentales como la caza, pero que necesitaban ganar su permanencia y respeto dentro del grupo. Esta tendencia quizás evolucionó y la capacidad de sanar o matar significó poder e influencia dentro del grupo, propiciando la mezcla entre magia, religión y una incipiente ciencia médica que quedó en manos del llamado “chamán” o brujo Aquel hombre conocedor del uso de los recursos naturales para sanar o matar, a la par de aplicar mezclas de grasas animales, vegetales o minerales interpretaba “conjuros” que se combinaban con un ambiente rodeado por el humo proveniente de la incineración de plantas y por una decoración mística del lugar de curación que daba un toque sagrado al ritual. Quizás ese “chamán”, conocedor de las propiedades curativas de las plantas, confundió el efecto de las sustancias psicotrópicas con el poder de “seres supremos” que le impidió distinguir entre lo real y lo imaginario. No obstante, muchos de esos conocimientos antiquísimos que estuvieron envueltos en un ambiente mágico-religioso fueron pasando verbalmente generación tras generación hasta consolidarse como una materia de estudio con la finalidad de mantener el bienestar del ser humano y obtener materias primas naturales que le proporcionaran una mejor calidad de vida. Es aquí donde inicia de manera primitiva el progreso de la farmacognosia hasta llegar a nuestros días como una ciencia consolidada. Así, diferentes civilizaciones - de las llamadas desarrolladas- dieron muestra de un profundo conocimiento del uso y manejo de los recursos naturales para su bienestar, lo cual se puede percibir en culturas de los 5 continentes

EDAD DE PIEDRA ( 8000-5000 A.C.)

Nos encontramos en el paso del Paleolítico al neolítico en el que existe una evolución desde la recolección de lo que la naturaleza aporta a la producción por cultivos. Se pule la piedra y se crean herramientas. Se sabe que los habitantes de los grandes lagos africanos cultivaban o recolectaban sobre 200 especies diferentes de plantas entre las cuales no pocas de ellas poseen propuiedades medicinales: Opio, Fumaria, Sambuco, Verbena, Saponaria etc..

La temprana medicina se practica por medio de diferentes rituales, ritos mágicos, diferentes creencias en seres espirituales que alteran la salud de los hombres. Este tipo de creencias se mantiene hasta la época de los Egipcios aproximadamente 2500 años a.c., cuando la medicina racional comienza a desarrollarse y continua pareja a la medicina religiosa o mágica.

La magia, la religión y la medicina son unos de los primeros pensamientos e ideales del hombre. La creencia en espíritus que residen en elementos animados e inanimados del entorno del hombre, en los elementos de la naturaleza y en espíritus que interfieren en la vida del ser humano para el bien o el mal y por tanto causantes de enfermedad, es ampliamente extendida y de hecho es prácticamente universal.

ASIA

El continente asiático albergó diversas culturas con características particulares en cuanto al uso de los recursos naturales para su bienestar, los cuales, si bien estuvieron estrechamente relacionados con el aspecto mágico-religioso, también influyeron definitivamente en el desarrollo de la farmacognosia y de las ciencias médicas actuales. Al igual que en otras civilizaciones, en muchos pueblos de Asia siempre estuvo ligada la magia y la religión con los procesos de curación, los cuales no se limitaban sólo al uso de plantas sino también de minerales o incluso de animales. En estas culturas al arte de curar se le consideró como sagrado, por lo que era exclusivo de un sector específico de la población, quizás limitando su progreso científico. A pesar de que muchas de las “recetas” y procedimientos descritos por esas civilizaciones son exóticos y carecen de respaldo científico en la actualidad, demostraron que sus autores tenían una gran capacidad de observación de la naturaleza y del uso del sentido común de manera paralela a las creencias religiosas.

MESOPOTAMIA

Conocida como cuna de la civilización, Mesopotamia, que significa la tierra entre ríos, se circunscribe a la región delimitada entre el Tigris y el Eúfrates, Mesopotamia, con sus dos ríos y buen clima todo el año, proporcionó un territorio muy codiciado desde tiempos prehistóricos. En realidad, si le vamos a llamar prehistóricos a las eras antes de la escritura, la historia occidental comienza en Mesopotamia.

Los orígenes de la civilización se remontan al asentamiento de un grupo tribal en la zona sur de mesopotamia conocidos como SUMERIOS que 3100 años a.c. desarrollan la escritura cuneiforme cuyo uso se mantiene durante unos 2000 años, por lo que se conservan numerosos testimonios escritos en forma de tablillas de arcilla. Desgraciadamente sólo unas pocas contienen referencias a las prácticas curativas. Las que se han conservado provienen de la Biblioteca de Assurbanipal, el último gran rey Asirio. (s.VII a.c.). Dicha biblioteca se encontraba en el Palacio del Rey en Nínive y contenía unas 30.000 tablillas de arcilla escritas.

El mas amplio tratado de medicina de la antigua Mesopotamia es conocido por “Tratado Acádico de Diagnósticos Médicos y de Pronósticos”. El texto consta de 40 tablillas estudiadas por el francés René Labat. Aunque la tablilla mas antigua data de 1600 años a.c, la información contenida en el texto es una recopilación de varias centurias de conocimientos médicos mesopotámicos. Los textos médicos son muy racionales y algunos tratamientos, donde las plantas mencionadas son fácilmente identificables, son esencialmente iguales a los tratamientos actuales para las mismas patologías. (Opio, mandrágora, sésamo, aceites, mantecas, esencias)

Examinando las tablillas referidas a los cuidados médicos, se observa que existían la menos dos tipos distintos de profesionales de la salud en la antigua Mesopotamia. El primero de ellos era el ASHIPU, también llamado “hechicero”. Su principal labor consistía en diagnosticar la dolencia. El ASHIPU podía a su vez referir al paciente a otro tipo de especialista llamado ASU. Éste era el especialista en hierbas curativas y también se le conocía con el nombre de “médico” pues era la persona que conocía empíricamente los efectos tanto beneficiosos como tóxicos de los remedios conocidos

Otra famosa fuente de conocimientos sobre las competencias de los médicos mesopotámicos la encontramos en el “CODIGO DE HAMMURABI” datado 1700 años a.c. El texto está grabado en un gran bloque de diorita azul, cuya parte superior presenta una escena donde Hammurabi recibe las leyes de manos del dios Shamash

La medicina asiria era mágico-religiosa, con predilección por el mecanismo de enfermedad conocido como posesión, o sea el ingreso al organismo de un espíritu maligno, pero con un alto grado de especialización; por ejemplo, si había dolor en el cuello, el responsable era el espíritu maligno Adad; si el pecho era el afectado, se trataba de Ishtar; si eran las regiones temporales, le correspondía a Alu, uno de los espíritus conocidos genéricamente como Utukku, que eran particularmente agresivos; Gallu producía alteraciones en las manos, Rabisu en la piel, Labartu en el aparato genital femenino; Nantar, el mensajero de Allatu, la reina del mundo nocturno, era capaz de causar 60 enfermedades diferentes; Ura, otra habitante del mundo nocturno, era la diosa de la pestilencia, etcétera.

Para librarse de estos demonios era necesario practicar exorcismos, acompañados de purificaciones, sacrificios y penitencias. Como dijimos el médico o asu era una mezcla de sacerdote y médico, pero también los jueces y los abogados eran sacerdotes, porque en una cultura tan dominada por los dioses el poder descansaba en sus representantes. Estos asu habían desarrollado una serie de medidas terapéuticas de aplicación local que ayudaban a extirpar al demonio por medio de plantas, lodo, vendajes, ungüentos y emplastos; naturalmente, todas estas medidas estaban dotadas de poderes mágicos, sobre todo aquellas que finalmente resultaban benéficas para el enfermo. Entre las sustancias recomendadas para preparar pomadas o para administración por distintas vías se cuentan 250 derivadas de vegetales y 120 minerales, como anís, asafétida, belladona, marihuana, cardamomo, aceite de castor, canela, ajo, mandrágora, mostaza, mirra y opio. Entre los vehículos están: vino, aceites, grasas, miel, cera, leche y agua. Algunas indicaciones son adecuadas, como azufre para la sarna, marihuana para la depresión y la neuralgia, mandrágora y opio para el dolor y como somníferos, y la belladona para la dismenorrea y el asma. Pero también se recetaban por vía oral grasa cruda de cerdo, heces de perro o humanas, sangre y orina de animales y otras cosas peores, con la idea de que los demonios se asquearan y abandonaran el cuerpo del paciente.
Una parte importante de la terapéutica del asu era la colocación en la cercanía del enfermo de estatuillas de monstruos en actitudes amenazantes, con objeto de que, al verlas, el demonio responsable del padecimiento se asustara y huyera. Otra parte de su trabajo era adivinar el pronóstico, lo que se hacía por la inspección del hígado de un animal sacrificado con ese propósito. El hígado se observaba porque era el órgano que contenía más sangre, y como la vida y la sangre eran sinónimos, el hígado era el sitio del alma. La hepatoscopía se realizaba en ovejas, y no solo en casos de enfermedad, sino también cuando se iba a emprender un negocio, un matrimonio, una guerra, o cualquier otra empresa peligrosa. También se practicaba la adivinación por medio de la astrología, basada en que los movimientos del Sol, de la Luna y de los planetas, como eran dioses, precedían a los acontecimientos en la Tierra. Los conocimientos de los astrónomos babilónicos eran sorprendentes y establecieron relaciones estrechas entre la astrología y la medicina, que tuvieron gran influencia no sólo en el pensamiento médico de Egipto, de Grecia y de Roma, sino que siguieron formando parte de la medicina durante toda la Edad Media.

Como dice R. Labat: “La fama de los médicos babilónicos rebasaba, por lo demás, las fronteras de su país. Y así, en la época de El Amarna (Época: 1372 A.C.-1314 D.C.) los vemos viajar por todo el Próximo Oriente, como sus colegas egipcios, solicitados por las Cortes extranjeras, que les remuneraban ricamente Quiere esto decir que ya en esta época el dinero interfería decisivamente en la calidad de la atención médica que podían disponer las clases pobres, pues los mejores médicos eran codiciados por las clases ricas. Esa medicina alcanzó unos niveles apreciables para su época en la aplicación del método de pensamiento científico –aunque no debemos afirmar que entonces se hiciera “ciencia” en el sentido actual--en vez de, según se creía, pensamiento mágico, esotérico y místico.

LA MEDICINA EGIPCIA

Los historiadores antiguos alabaron la capacidad de los médicos egipcios. En la Odisea, Homero (ca. 1100 a.C.) escribe que: "En Egipto los hombres son más hábiles en medicina que ningunos otros." Herodoto (ca. 484-425 a.C.) cuenta que los reyes persas Ciro y Darío sólo tenían médicos egipcios, y también dice que la medicina egipcia estaba muy especializada, al grado que había médicos que sólo estudiaban y trataban una enfermedad. Como en otras culturas antiguas, en Egipto prevalecía la medicina mágico-religiosa, en la que el sacerdote es el médico y todo el panteón de dioses el causante de las enfermedades, desde Ra, el dios-Sol, pasando por Osiris, el dios del Nilo, Isis, su esposa y hermana, madre de otros dioses, etc.

La medicina egipcia está muy ligada al nombre de Imhotep, visir del rey Zoser (III Dinastía, ca. 2980 a.C.), que al mismo tiempo era también arquitecto, astrónomo, mago, sacerdote y médico. Un siglo después de su muerte (ca. 2850 a.C.) se le consideraba como un semidiós, y en el año 525 a.C. ya era un dios Posteriormente se transformó en el dios de la Medicina y durante el periodo helénico era la principal deidad adorada en Menfis, al lado de Ptah. Los enfermos acudían a sus templos, en donde se celebraban distintos ritos, y muchos dormían ahí; en sus sueños se les aparecía el dios Imhotep y les indicaba el tratamiento apropiado. Los griegos lo identificaron con Asclepiades y adoptaron varias de sus tradiciones.

Mucho de lo que se sabe respecto a la medicina egipcia se debe a la existencia de varios papiros antiguos: el papiro de Edwin Smith, que se ocupa principalmente de cirugía; el de Ebers, que es una recopilación de textos médicos; el de Kahun, que se refiere a ginecología; el de Hearst, que es un formulario médico práctico; el de Londres-Leyden: de carácter más bien mágico, que contiene numerosos encantamientos, etc.
El papiro de Edwin Smith es el documento quirúrgico más antiguo que se conoce, pues data del siglo XVII a.C. En él se describen numerosas fracturas y dislocaciones, heridas, tumores, úlceras y abscesos y se señala su tratamiento; también se recomiendan exorcismos y encantamientos o recitativos, que deben pronunciarse antes o durante el tratamiento, pero no se insiste demasiado en ellos. En general, la terapéutica es conservadora y se refiere a vendajes, tejidos absorbentes, tapones y férulas, así como aparatos para inmovilizar fracturas hechos de goma. En las heridas se aplicaban grasa y miel, así como carne fresca, pero también se menciona el estiércol.
El papiro de Ebers fue escrito en la primera mitad del siglo XVI a.C., pero el autor dice que es una recopilación y muchas de las recetas son muy antiguas, de 2500 a 3000 a.C. En este papiro se mencionan tres tipos de doctores: médicos, cirujanos y hechiceros o exorcistas, y se dan los tres tipos de tratamientos, que son remedios, operaciones y encantamientos. En el papiro de Kahun se da una receta para un preparado contraceptivo: un supositorio vaginal preparado con heces de cocodrilo, miel y carbonato de sodio.

CHINA

La farmacia china, de acuerdo a la leyenda, tiene sus orígenes en el emperador SHENG-NUNG que vivió unos 2700 a.c. Escribió el primer libro de fitoterapia, llamados “PEN T-SAO” en chino, recopilando 365 drogas que dice haber probado él mismo. Las divide en
§ 120 hierbas del emperador: alta calidad alimenticia, no tóxicas y que pueden ser tomadas en grandes cantidades para mantener saludable el organismo
§ 120 “hierbas de ministro”: algunas medianamente tóxicas pero que tienen gran efectividad terapéutica para curar enfermedades
§ 125 : hierbas del sirviente”: que tienen acción específica para tratar enfermedades y eliminar el “estancamiento”; muchas de ellas son tóxicas y no pueden usarse habitualmente..
Entre todas ellas hay hierbas, cortezas, raíces utilizadas hoy en día: podofilo, ruibarbo, ginseng, stramonium, canela y efedra

Interesantes son también las inscripciones encontradas en los llamados HUESOS-ORÁCULO pertenecientes a la Dinastía Shang (1766-1122 a.c.) descubiertos en la provincia de Honan. Eran inscripciones sobre huesos de animales o caparazones de tortuga y en algunos de ellos se dan referencias sobre enfermedades y medicinas utilizadas. Otras informaciones se han encontrado en cortezas de árbol y hojas de bambú en algunas excavaciones pertenecientes a los periodos Chin y Han que van desde los 300 años a.c. hasta el año 3 d.c.

Pero el mas importante tratado de la medicina tradicional china es el SHANG HANG LUN, tratado de las enfermedades causadas por el frío, escrito por Chang-Chung-Ching, qie vivió del 168-196 d.c considerado el Hipócrates chino. Este tratado es el origen de la actual medicina china tradicional y contiene las formulas fitoterápicas mas importantes que incluyen cientos de drogas como el jengibre, la peonia, cítricos, magnolia, ruibarbo, etc.

En 1552 durante la última dinastía Ming, Li-Shi-Chen (1518-1593) trabajó en el monumental Pen ts'ao kang mu (el gran herbario). Después de 27 años de revisiones fue completado en 1578. Se listan 1892 drogas, 376 de ellas descritas por primera vez con 1160 dibujos. Se refieran también 11.000 prescripciones distintas.

GRECIA

LA CIVILIZACIÓN griega se extiende desde los siglos XI o X a.C., hasta el siglo I a. C., o sea un total de aproximadamente 10 siglos o 1000 años. Lo que se conoce como la cultura griega antigua ocupa la primera mitad de ese lapso, mientras que la cultura griega clásica se desarrolló en la segunda mitad, a partir del siglo V a.C. (el llamado siglo de Pericles), y hasta el siglo I a.C. Durante la época antigua los griegos recibieron múltiples y profundas influencias de culturas más antiguas, como las mesopotámicas (asiria, caldea, babilónica y persa), las de Medio Oriente (siria, israelí) y las africanas (libia, egipcia). El conocimiento sobre los astros, los principios de la arquitectura, el manejo de la geometría y de las matemáticas, las artes de la navegación y de la guerra, los secretos de la medicina, y muchas otras cosas más, las tomaron los griegos en gran parte de sus contactos con otras culturas y procedieron a cambiarlas y a mejorarlas por medio de su genio incomparable. Pero buena parte del trabajo pionero ya estaba hecho.

LA MEDICINA EN LA GRECIA ANTIGUA

La medicina de la Grecia antigua Tenía una sólida base mágico-religiosa, como puede verse en los poemas épicos La Ilíada y La Odisea, que datan de antes del siglo XI a.C.
En ambos relatos los dioses no sólo están siempre presentes sino que conviven con los humanos, compiten con ellos en el amor y pelean con ellos en la guerra y hasta son heridos pero (claro) se curan automáticamente. No así los guerreros mortales, cuyas heridas requieren los tratamientos de la medicina primitiva, aunque ocasionalmente también se benefician de la participación de los dioses.

El dios griego de la medicina era Asclepíades. Según la leyenda, Asclepíades fue hijo de Apolo, quien originalmente era el dios de la medicina, y de Coronis, una virgen bella pero mortal. La leyenda señala que con el tiempo Apolo abdicó su papel como dios de la medicina en favor de su hijo Asclepíades, Una parte de la medicina de la Grecia antigua giraba alrededor del culto a Asclepíades. Los pacientes acudían a los centros religiosos dedicados al culto de Asclepíades, en donde eran recibidos por médicos sacerdotes que aceptaban las ofrendas y otros obsequios que traían, anticipando su curación o por lo menos alivio para sus males.

En los orígenes del culto prevalecían los encantamientos y las curas milagrosas, pero con el tiempo las medidas terapéuticas se hicieron cada vez más naturales: las úlceras cutáneas cerraban cuando las lamía el perro, las fracturas óseas se consolidaban cuando el dios aplicaba férulas y recomendaba reposo, los reumatismos se aliviaban con baños de aguas termales y sulfurosas, y muchos casos de esterilidad femenina se resolvieron favorablemente gracias a los consejos prácticos de Higea, hija de asclepíades

En la Grecia antigua, el médico o iatros era un sacerdote del culto al dios Asclepíades, y su actividad profesional se limitaba a vigilar que en los santuarios se recogieran las ofrendas y los donativos de los pacientes, se cumplieran los rituales religiosos prescritos, y quizá a ayudar a algún enfermo incapacitado a sumergirse en el baño recomendado, o a aconsejar a una madre atribulada sobre lo que debía hacerse para controlar las crisis convulsivas de su hijo.

LA MEDICINA EN LA GRECIA CLÁSICA

Platón se refiere a Hipócrates como un médico perteneciente a los seguidores de Asclepíades, y aparte de otras breves referencias por otros autores contemporáneos, eso es todo lo que se sabe de él. Pero aunque su figura es casi legendaria, su nombre se asocia Con uno de los descubrimientos más importantes en toda la historia de la medicina: que la enfermedad es un fenómeno natural. Como hemos mencionado, la medicina primitiva se basa en el postulado de que la enfermedad es un castigo divino, o una hechicería, o la posesión del cuerpo del paciente por un espíritu maligno, o la pérdida del alma, o varias otras cosas mas, que tienen todas un elemento común: se trata de fenómenos sobrenaturales. Pues bien, la tradición ha consagradas a Hipócrates como el defensor del concepto de que las enfermedades no tienen origen divino sino que sus causas se encuentran en el ámbito de la naturaleza, como por ejemplo el clima, el aire, la dieta, el sitio geográfico, etc. En el tratado sobre La enfermedad sagrada, o sea la epilepsia, que data del siglo V a.C., el autor dice:
Voy a discutir la enfermedad llamada "sagrada". En mi opinión, no es más divina o más sagrada que otras enfermedades, sino que tiene una causa natural, y su supuesto origen divino se debe a la inexperiencia de los hombres, y a su asombro ante su carácter peculiar. Mientras siguen creyendo en su origen divino porque son incapaces de entenderla, realmente rechazan su divinidad al emplear el método sencillo para su curación que adoptan, que consiste en purificaciones y encantamientos. Pero si va a considerarse divina nada más porque es asombrosa, entonces no habrá una enfermedad sagrada sino muchas, porque demostraré que otras enfermedades no son menos asombrosas y portentosas, y sin embargo nadie las considera sagradas.

HIPÓCRATES (460-375 a.c.)
Tradicionalmente se considera a Hipócrates de Cos el "padre de la medicina" y se le atribuye la autoría del llamado Juramento hipocrático, de un popular libro sobre Aforismas, de cierto número de los textos que forman el Corpus Hipocraticum, así como el hecho de insistir en la observación como base de la práctica clínica, o sea el método hipocrático. Pero la verdad es que se sabe muy poco del Hipócrates histórico, excepto que vivió en el siglo V a.C., que era originario de Cos, que era un médico reconocido y miembro de los asclepíades, que tomaba alumnos y les enseñaba el arte de la medicina; todo lo demás que se dice de Hipócrates es leyenda.

Puede ser considerado el primer Médico Naturista en sentido moderno pues usaba y describe remedios como el vinagre, la miel, diferentes hierbas e incluso la hidroterapia.

Grandes Fitoterapeutas que recogieron en tratados el conocimiento que se tenía sobre las drogas naturales fueron:

§ TEOFRASTRO:340 a.c. escribió “De historia plantarum” y “De causius plantarum” con la descripción de numerosas plantas, como usarlas en medicina y como proceder a su cultivo

§ DIOSCORIDES: Dioscórides nació en Anazarbo (Cilicia) en fecha desconocida. Los escasos datos que sobre él poseemos provienen de la carta que precede a su tratado como prefacio y también como dedicatoria a su amigo Ario, médico de Tarso. Las menciones a sus contemporáneos y el hecho de que Galeno (S. II d.C.) use su obra, permiten deducir que vivió y produjo su obra bajo el mando de Nerón (entre el 54 y 68 d.C.). Fue médico de la armada romana en tiempos de Claudio y Nerón. Estas circunstancias le dieron la oportunidad de viajar y conocer muchas provincias del Imperio Romano y de reunir sus propias observaciones sobre los conocimientos que había recibido de sus antecesores. En la mencionada carta dice: "desde mi temprana juventud -como bien lo puedo afirmar- fui inclinado con un apasionado deseo al conocimiento de la materia médica". Fue contemporáneo de Plinio el Viejo. Ha habido muchas discusiones acerca de las distintas obras que se le han atribuido, o lo que es lo mismo, sobre cuáles son verdaderamente suyas. Lo cierto es que su Materia médica es quizás la obra médica más veces reeditada y traducida de la historia. Todavía hoy sigue siendo objeto de interés por numerosos estudiosos. Constituye una fuente indispensable para el estudio de la materia médica, de la botánica, de las creencias populares y también para el estudio de la expresión formal de la prosa científica y del léxico. En el se encuentran, además de otras muchas las mismas recetas que en papiro de Ebers. En el prefacio del libro Dioscórides nos habla de si experiencia con mas de 500 plantas y las clasifica según sus propiedades. Aproximadamente el 80% trata de plantas medicinales un 10% de minerales y el otro 10% de animales. Fue prácticamente dogma de fe hasta el renacimiento

§ PLINIO en los años 60 D.C. escribió su “Historia natural”. Es el compendio mas extenso sobre plantas medicinales de todo el periodo romano describiendo mas de 1000 en dicho tratado

§ GALENO 130-200 D.C.. Sus preparaciones medicinales han sido seguidas en todo el mundo occidental hasta EL RENACIMIENTO. Se describe la fórmula de la primera cold-cream calmante y emoliente de la historia. Debemos mencionar que su nombre permanece indefectiblemente unido a la farmacia de hoy en día, pues los procedimientos de elaboración de formas farmacéuticas siguen denominándose procesos galénicos.

EDAD MEDIA:

Entre el periodo griego-romano y el renacimiento varias escuelas contribuyeron al desarrollo de la fitoterapia.

Entre los más brillantes contribuidores al desarrollo de las ciencias médicas y farmacéuticas se encuentra sin duda alguna el gran sabio Persa IBN SINA conocido en el mundo occidental como Avicena. Su más famoso tratado denominado “Canon de Medicina” mantuvo su vigencia como indiscutible fuente de conocimiento hasta el siglo XVII, convirtiéndose así en el libro mas famoso de la historia de la medicina y la farmacia.

Pero no debemos olvidar la gran escuela de Botánicos musulmanes españoles por la extraordinaria contribución en el desarrollo de la fitoterapia a lo largo de toda la época medieval y posteriormente su influencia renacentista. Esta gran escuela aporto importantes avances que van desde el descubrimiento del dimorfismo sexual en especias como las palmeras y el cáñamo, pasando por la recolección de especies en todo el mundo conocido además de crear jardines botánicos en Córdoba, Bagdad, El Cairo, con fines docentes e investigadores. Consiguieron ampliar el legado de la escuela griega y de Dioscórices en mas de 2000 especies botánicas.

Grandes nombres de esa escuela española fueron:

§ El médico cordobés Al-Ghafiqui: muerto en 1165 escribió el Al adwiyah al Mufradah considerado el libro con las mas detalladas y precisas descripciones botánicas jamás realizadas en el Islam.
§ Abu Zakariya: vivió a finales del s.XII en Sevilla y describió las peculiaridades del cultivo de unas 600 plantas incluyendo mas de 50 árboles frutales. En su libro Kitab al Filahah describe también numerosas enfermedades y sugiere sus adecuados remedios fitoterápicos.
§ Abdullah ibn ahmad: fue el más grande botánico farmacéutico español del medioevo. Recolectó plantas por todo el mediterráneo desde España a Siria, describiendo mas de 1400 drogas vegetales comparando su descripción y usos con toda la bibliografía existente hasta la época. Sus enciclopédicos trabajos son el compendio más importante de todo el mundo arábigo comprendiendo tanto el mundo vegetal como animal y mineral

En la transición hasta la época renacentista , La llamada escuela de Salerno cuyo mayor desempeño se sucede entre los siglos 11 y 12 tuvo un influyente papel como centro de desarrollo médico y farmacéutico. Su principal valedor y más brillante estudioso fue el médico cristiano Constantino el Africano, nacido en Cartago y educado en la ciencia musulmana, tradujo los conocimientos árabes al latín invitado por Alfano I, arzobispo de Salerno. Sus grandes obras son Los llamados “Experimentos de Cophon” y el Poema: “Regimen Sanitatis Salerni”

Además de la Escuela de Salerno, durante la edad media es conocido que el saber médico era preservado en los Monasterios. La mayoría de los manuscritos antiguos eran traducidos y copiados para las bibliotecas monacales. Los propios monjes, al estudiar estos tratados, cultivaban y usaban los remedios allí descritos en su propio beneficio y de sus feligreses.

El llegar al renacimiento aparecen nuevas ideas políticas de independencia frente a la iglesia y nace un interés renovado en las obras clásicas que fomentan un florecimiento del logro científico, médico y cultural sin precedentes hasta la fecha. La gran mayoría de los grandes libros herbarios fueron redactados durante esta época: citaremos los autores y tratados mas importantes:
§ Otto Brunfels que vivió de 1488-1534 era médico en Berna y redacta el primer trabajo original de botánica de la época. Mas que el texto, la importancia del libro radica en sus extraordinarias ilustraciones. Se le considera el espejo donde los futuros botánicos se miraron para progresar en el conocimiento de la botánica.
§ Uno de ellos fue Jerónimo Bock, botánico alemán y pastor luterano que vivió de 1498 a 1554. Su propósito no fue describir las plantas a modo de Dioscórides sino estudiar sus características. Aunque era un verdadero autodidacta fue el primero en dividir las plantas en hierbas, arbustos y árboles. A su vez estableció subdivisiones dentro de estas categorías y aunque no desarrolló el concepto de familia, género o especie si creo las ideas en que Linneo se basó para establecer la actual taxonomía botánica. Su descripciones le han hecho merecedor del título de inventor de la Fitografía o ciencia que se ocupa de la descripción de las plantas
§ Probablemente el mas bello libro de la época fue el de Leonhart Fuchs que vivió de 1501 a 1566. Tan es así que el reconocimiento debe ser extensible también al pintor e ilustrador. Fuchs añadió mas de 100 plantas a las ya conocidas hasta la fecha y trabajó de manera muy concienzuda en la descripción de las especies sin prácticamente fallos. Destaca la primera descripción del maíz y como toda excepción confirma la regla, atribuye su origen a Turquía en vez de América.
§ Otro gran herbario se debe al italiano Pietro Andrea Mattioli en 1565.

Separación de Farmacia y Medicina:

En los países europeos sometidos a la influencia árabe las farmacias públicas comenzaron a aparecer en los siglos 7 y 8 aunque en Italia hasta 1240 no sucede tal evento. Por otra parte la primera farmacopea con estatus oficial se origina en Florencia con el llamado “Nuevo recetario” publicado oficialmente en 1498, gracias a apoyo oficial y mediador de monje dominico Savonarola.

Pero el desarrollo de la fitoterapia va parejo y necesita el desarrollo de la botánica. Por este motivo uno de los grandes avances que hay que mencionar es el descubrimiento del microscopio. Aunque existe la creencia de que fue Leeuwenhoek, realmente fue Zacharias Jansen quine en 1595 primero lo utilizó. La primera descripción de una célula vegetal la debemos a Robert Hooke quien en su libro “Micrographia” observa y describe la pared celular en una fina lámina de corcho dándose cuenta que estaba formada por pequeñas cavidades poliédricas que recordaban a las celdillas de un panal.



FARMACOGNOSIA
Etimológicamente farmacognosia es el conocimiento (gnosis) del fármaco. La farmacognosia estudia solamente las sustancias de origen natural usadas en el tratamiento y/o prevención de las enfermedades y que tienen una actividad biológica en diferentes organismos. Se acepta que también se encarga de las sustancias que presentan interés económico para cualquier industria

Aunque muchos textos afirman que la palabra Farmacognosia fue primeramente utilizada pos Seydler, un estudiante de medicina alemán que publico su tesis titulada “Analecta Faramcognostica” en 1815, últimamente también se acepta que fue el médico Austriaco Schmidt quien primero usó la palabra en su libro “Lehrbuch der materia médica” en 1811.

Para terminar haremos referencia a los 4 investigadores mas importantes en el desarrollo de la farmacognosia en los siglos 18 y 19.

Mientras los médicos y farmacéuticos europeos añadían a su arsenal terapéutico, de manera podemos decir que impaciente o ansiosa, todas las plantas traídas de Asia y del nuevo mundo, no se preocupaban de comparar las nuevas drogas con las antiguas ni de comprobar la eficacia en función de la variación de dosis. El primer indicio de cambio al respecto llegó en 1785 cuando un médico inglés llamado Withering publicó sus descubrimientos sobre el efecto de la digitalis como cardiotónico en sus pacientes. En 1875 se aisló la digitoxina de la D. purpurea y se determinó su estructura en 1928.

Uno de los grandes científicos que impulsó el desarrollo de la fitoterapia y la farmacología fue el Farmacéutico sueco Friedich Serturner quien en 1805 aisló la morfina de la planta del opio, creando así el gran inicio del aislamiento de principios activos de las drogas vegetales, además de generar el desarrollo de la investigación en una nueva clase de compuestos orgánicos: nada mas ni nada menos que los alcaloides. Además realizó, en su botica de Einbeck en Alemania numerosos ensayos de drogas vegetales experimentando en el mismo los efectos fisiológicos de algunas de ellas

Grandes seguidores de Seturner fueron los farmacéuticos franceses Pelletier y Caventou, que lograron aislar la Emetina de la Ipecacuana en 1817, la estricnina y la brucina de la nuez vómica en 1818. En su rebotica parisina descubrieron también el enigma de los efectos beneficiosos de la llamada Corteza Peruviana, pues fueron capaces de aislar la quinina de la corteza de quina, preparando sales puras y facilitando así su fabricación industrial.

Terminemos mencionando al gran profesor berlinés Tschirch quien escribió a lo largo de 17 años el mas famoso tratado de farmacognosia del siglo19-20 en tres volúmenes que se convirtió en una verdadera Biblia del estudio de esta extraordinaria ciencia, prácticamente hasta la actualidad con la excepción de los trabajos de Evans, cuya gran obra es hoy en día referencia indiscutible para el conocimiento de la farmacognosia moderna

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